3 Claves para experimentar el momento presente

Hoy en día, el auge en la búsqueda de vivir el “momento presente” o  el “aquí y el ahora” ha ocasionado que esta poderosa acción quede nublada como un concepto más en el universo de la mente humana. Continuamente estamos preparándonos para vivir, sin embargo no estamos viviendo.

Nos llenamos de información, de historias y conceptos que quedan ahí, suspendidos en nuestra mente, distante de nosotros y de nuestra experiencia.

El sólo hecho de pensar en que debes llegar a vivir el “momento presente” ya lo pone lejos de ti, ajeno a ti. Lo elaboramos de tal manera, que no podemos comprender que ese instante está en nosotros, habita en nosotros, somos incluso ese instante mismo. Somos presente, Somos Presencia.

Desde tiempos milenarios los grandes sabios han evidenciado la infinita majestuosidad y sabiduría que encierra el momento presente, sin embargo, la dinámica de la mente humana, busca a como de lugar, alejarnos de ese preciso instante.

Huir de el momento presente es huir de la vida, por esta razón estamos repitiendo historias continuamente, le huimos al aprendizaje que trae consigo cada instante, más aún, cuando hay dolor o enfermedad, pedimos que se vaya, sin escuchar cuál es el mensaje que trae consigo la situación.

Buscamos encontrar la felicidad, sin embargo buscamos también todo cuanto sea posible para no sentirla, la felicidad no se encuentra huyendo de las situaciones, por el contrario, se encuentra trascendiendo las situaciones, confrontándolas en el instante donde llegan.

Si la circunstancia que nos trae el momento presente es dolorosa, dolerá en su momento si la asumimos, o por el contrario, si intentamos evadirla, dolerá de manera repetitiva hasta que nos dispongamos a escuchar. Es decir sufres con la situación y sufres intentando huir de ella. Por simple lógica, cual sería el camino más simple?.

Todo lo anterior para exponer la importancia de vivir el momento presente como llega. La vida no se equivoca trayéndonos determinadas circunstancias.

Todo llega con un propósito. Sin embargo si desatendemos el propósito, le pedimos a la consciencia suprema que nos traiga la situación una y otra vez, hasta que logremos ver qué trae para nosotros.

Permite que tu experiencia sea tal y como es, no intentes etiquetarla ni juzgarla, no la compares, así que respira y experimenta el estado de presencia.

Empecemos entonces con unas 3 claves muy simples que nos apoyarán para disponernos a recibir el momento presente:

 

1/ Respira de manera natural, la respiración afecta y es afectada por todo lo que experimentamos, es evidencia de nuestro estado mental y emocional.

Respirar bien, no necesariamente es lo mismo que respirar de manera natural, la respiración natural se genera cuando solamente permitimos que sea.

La respiración hace la vez de interlocutor entre la mente y el cuerpo, ella representa el presente, y puede decirse que es el vehículo de la consciencia. Cada respiración es única. De los distintos tipos de respiración parten los estados emocionales y mentales. Así como respiramos, vivimos.

No busques controlar tu respiración, tan solo se consciente de cómo es, de que tan rápida o lenta está, de cómo mueve tu vientre, date cuenta de cómo tu respiración está totalmente relacionada a como estás viviendo tu instante presente. No la cuestiones, sólo siéntela, obsérvala.

 

2/ Pon tus pies sobre el suelo, dedica este instante a sentir y ser consciente sobre como presionan tus pies con suavidad la tierra. Puedes repetir internamente “estoy aquí… es ahora”.

La práctica conocida como earthing” o “contacto con la tierra” facilita la conexión con el momento presente. Además de tener un efecto terapéutico (antioxidante y antiinflamatorio) por el intercambio de electrones que se genera en dicho contacto, nos apoya naturalmente a ubicarnos en el instante.

No es necesario que busques en todo momento estar en contacto directo con la tierra para estar presente, eso sería un poco complejo. Pero si, mientras desarrollas un estado de presencia un poco más consciente, puede ser de ayuda para ti.

 

3/ No huyas de tus pensamientos acerca de el pasado o el futuro, dales permiso para estar ahí, obsérvalos, siente como nacen y se van frente a la intensidad de el momento presente, no intentes quitarle ni añadirle nada… simplemente recibe.

Entre más ejercites tu estado de presencia poco a poco, y con la practica, esos pensamientos serán más espaciados, de esta manera disminuirás tensiones, tendrás oportunidad para conectar contigo mismo, lo que favorece el autoconocimiento y despejarás tu mente para que pueda llegar a ti (o a tu mente) aquello que estás requiriendo en tu vida.

Espero que el contenido de este artículo haya sido de valor para ti, si es así, te invito a que lo compartas con aquellas personas que estén dispuestas a trabajar en si mismas y a experimentar la claridad que otorga vivir aquí y ahora.

Puedes dejarme también tus comentarios y contarme cuál sientes que es tu mayor reto al momento de experimentar el instante presente.

Un abrazo

Paola

 

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